Es lunes, ¿qué me pongo?

7:00 am. Suena el despertador, una mano asoma desorientada y algo torpe en busca del botón que lo mantenga apagado al menos unos cinco minutos más. Perezosa, ella se levanta, se mete en la ducha y se seca el pelo en apenas diez minutos. Vuelve al dormitorio, el armario abierto y una frase en su cabeza: no sé qué ponerme. Entonces es cuando entra en juego el móvil, rápidamente entra en internet; una ojeada rápida es suficiente para darse cuenta que solo necesita cuatro cosas para estar perfecta el primer día de la semana.

Una blusa fina, elegante, con lazada en el cuello, algo así como esta:

Falda midi de ante en tono marrón, un imprescindible este año, ella escoge esta:

Ya está casi lista, solo le queda el calzado, quiere algo cómodo pero que tenga un poco de tacón sofisticado como estos botines de Geox:

Ya está vestida. Corre hacia el cuarto de baño. Usa una base nudo de maquillaje, algo suave y natural para empezar el día con buena cara. El pinta labios no le hace falta, va a trabajar. Un poco de rímel para dar una sensación más arreglada y algo de rubor en las mejillas. Saltan las tostadas y ya huele a café en el pasillo. Un desayuno entre prisas y despistes, se ha olvidado las llaves del garaje y vuelve a subir. Coge el abrigo gris y su nuevo maxi bolso de Desigual, con solo lo imprescindible: libro de bolsillo, barra de cacao, crema de manos, clínex, móvil, cartera, agenda, espejo pequeño y, esta vez, las llaves. Está lista para ir a la oficina.