Con la letra A: Adrian Gilbert.

Hablamos de la máxima expresión de la originalidad en moda de los años veinte, treinta y cuarenta. Este modisto estadounidense de gran influencia en el estilo femenino, destacó principalmente por ser una de las figuras precursoras del diseño y el arte aplicado al glamour del mundo del cine. Su capacidad creativa lo llevó a lo más alto, consiguiendo marcar con sus diseños varias etapas.

Famoso por dar vida a un sombrero flexible para Greta Garbo, logró posicionar ese modelo como referente durante los años treinta. Abrió varios salones de alta costura, su pasión por lo romántico y lo sexy dividieron el planeta, su genuino look para norteamericanas, versus la moda europea de aquella época. Fiel a sus ideas, creyente en sí mismo, loco por el diseño, perseverante y fuerte. Los más críticos nunca llegaron a comprender esa constante fidelidad hacia su estilo. En 1953 se retiró a la jungla brasileña donde la muerte se lo llevó mientras hacía lo que más le gustaba, crear.

Esta es la historia de un artista que nació por y para su vocación. Un ejemplo de lucha, porque la verdadera jungla no se encuentra en Brasil, entre animales o altas enredaderas, se encuentra en nuestras vidas. Nosotros elegimos hasta donde queremos llegar, tomamos decisiones, nos dejamos aconsejar, pero al fin y al cabo lo que verdaderamente cuenta en este relato, se encuentra en nosotros mismos. Los demás marcan las leyes, pero tú decides si aceptarlas.

Disfrutemos de la moda a nuestra manera, marquemos nuestros gustos, elijamos donde, y como llevarla. Al fin y al cabo, lo que odiábamos ayer, lo amaremos mañana.