Coco vs Schiaparelli: el negro frente al rosa

Coco y Schiaparelli fueron dos mujeres que lucharon por conquistar el mundo de la moda; dos mujeres que construyeron su propio imperio, dos mujeres rivales.

Crearon la guerra entre el negro y el rosa; entre lo práctico y lo artístico y ambas llegaron a la cima, pero con los años fue Mademoiselle la gran triunfadora.

Las diferencias entre estas diseñadoras se remontan a sus orígenes, sus nacimientos tienen sólo siete años de diferencia pero crecieron en realidades muy distintas. Gabrielle Chanel, nació en Francia en 1883 en el seno de una familia humilde, fue la segunda de seis hermanos. A los 11 años perdió a su madre y después de ser abandonada por su padre se crió en un orfanato de monjas. Por otro lado Elsa Schiaparelli, quien nació en 1890 creció en una familia aristócrata y culta lo que despertó desde muy joven su amor por el arte.

En cambio el origen de sus imperios tiene un punto en común, ambas atravesaban dificultades económicas y recurrieron a su ingenio y su orgullo para seguir adelante.

«Durante mi infancia sólo ansié ser amada. Todos los días pensaba en cómo quitarme la vida, aunque, en el fondo, ya estaba muerta. Sólo el orgullo me salvó». Coco Chanel

Gabrielle aprendió a coser en el orfanato y al cumplir los 21 años empezó a trabajar como costurera y aprendió a hacer sombreros. En esta época la futura diseñadora estaba interesada en dedicarse al canto y actuaba en los cafés de Moulins, interpretando la canción "Qui qu`a vu Coco?; de aquí viene su sobrenombre, Coco Chanel. Fue en esta época cuando conoció a Etienne Balsan, un joven aristócrata, quien le enseñó el mundo del lujo y la introdujo en la alta sociedad. Su estilo propio enseguida cautivó a los amigos de Etienne y empezó a diseñar sombreros para ellos. Etienne y, más tarde Arthur Edward (Boy) Capel, fueron además de sus amantes los prestamistas que la ayudaron a abrir su primera Mansión Chanel, en el 21 de la rue Cambon.

Por su parte Elsa Schiaparelli se inició en el mundo de la moda después de un viaje a Londres, donde entró en contacto con gente del sector, entre ellos el conde William de Wendt de Kerlor al que la joven adoró desde el primer momento. Pero William no resultó ser un buen marido y después del nacimiento de su única hija no tardó en huir con su amante. Schiaparelli pasó una temporada bohemia viviendo en Norteamérica y fue allí a través de su amiga Gabrielle Picabia cuando conoció a artistas como Marcel Duchamp y Man Ray, entrando así en el círculo de los dadaístas. Pero fue en París dónde, ya asentada y bien posicionada socialmente, Elsa decidió lanzarse a crear su propia marca con la que no tardó en llegar al éxito. Sus creaciones incluían colores como el fucsia y utilizaba materiales nuevos en moda como el plástico. No sólo reinventó la moda, también nos dejó los desfiles como hoy los conocemos, propuestas escénicas y performances.

Fue durante los años 30 cuando las dos diseñadoras empezaron el conflicto, mientras Coco buscada un estilo cómodo y elegante, Schiaparelli trabajaba duro para convertirse en la modista-artista. Sus rivalidades empezaron a ser evidentes cuando Elsa abrió su boutique en París, en la misma zona que Coco Chanel. Sus estilos no podían ser más diferentes: Mientras la diseñadora francesa buscaba la elegancia y el lujo, con un estilo cómodo, reinventando el negro y creando el famoso “little black dress”; la italiana jugaba con trampantojos y etiquetaba sus prendas como “pobres de lujo”.

Entre ellas existen muchas diferencias o rivalidades, según se mire; ya que en una ocasión Coco llegó a referirse a Elsa como "esa artista italiana que diseña ropa". Ambas se relacionaban y colaboraron con artistas; Coco con los cubistas y Schiaparelli con el grupo surrealista, siendo el vestido Langosta o el sombrero-zapato creados con Dalí sus iconos. Con el paso del tiempo a Chanel se la identifica con la elegancia por eso podemos decir que el negro es uno de sus colores; por su parte Elsa tenía uno propio, el rosa "shocking". Las dos crearon sus propias fragancias y consiguieron convertir el frasco en un icono de ellas mismas, Chanel nº5 sensual y elegante; y Shocking original y rompedora.

Como rivales, pero sobretodo como diseñadoras, crearon sus imperios con trabajo e ingenio, compartieron una época y muchos artículos. Chanel sigue sorprendiéndonos cada temporada con sus trajes gracias a su sucesor Karl Lagerfield y una resucitada Maison Schiaparelli promete volver a dar guerra.