Con la letra C: Cardin, Pierre

Como cada jueves, comenzamos el día con un post dedicado a historias de moda. Nos encanta bucear y sumergirnos entre diseñadores y demás personajes del sector que tanto han contribuido en el mundo de la moda, y que para la gran mayoría, resultan ser unos auténticos desconocidos. Aunque menos mal, que siempre estarán aquellos que admiran sus trabajos, pues como decía Concepción Arenal “El mejor homenaje que puede tributarse a las personas buenas es imitarlas.” Y nuestro personaje del relato de hoy, nos ha dejado un largo legado de creaciones e ideas fashionistas, además de revolucionar las formas de trabajo de la alta costura.

Cardin, Pierre. Este italiano nacido en la bella ciudad de Venecia en 1922, ha sido un precursor del prêt-à-porter. Además, fue el primer modisto occidental en presentar modelos en China y en la Unión Soviética, abriendo tiendas en ambos países. No bastándole con sus aportaciones en la moda, Cardin se convirtió en un importante hombre de los negocios ejerciendo de mecenas de las artes en las instalaciones del Espace Cardin en París.

Como curiosidades añadimos, que este artista de la costura, diseñó y confeccionó los famosos trajes de la bella y la bestia en 1946. También ayudó a la casa Dior a dar vida al tan conocido new look. Estaba claro que tras estos primeros pasos tan exitosos en la moda, lo que realmente le apasionaba era tener su propia tienda. Estilismos para todos. Algo que logró en 1955. Creía firmemente en la moda como un diálogo entre culturas. Algo que sin duda alguna comparte con numerosos diseñadores de hoy en día que pretenden unificar la moda. Igualdad y creatividad, dos palabras que no suenan tan mal juntas. Volviendo a nuestro querido Pierre, considerado como uno de los grandes de la alta costura de los años 50, no solo por los aspectos que comentábamos, sino por su estilo. Podríamos definirlo como vanguardista e innovador. Moda experimental, atrevida, rompiendo los esquemas del momento, jugando con materiales como el plástico, los vinilos, incluso hasta realizó diseños hechos con materia sintética, en vez de con tejido y cosido como era lo normal por aquel entonces.

Nuestro intrépido modisto estudió arquitectura y eso le permitió la creación no solo de prendas, sino que además diseñó desde latas de sardinas hasta un coche. Desafiante a la realidad y carismático, un auténtico gurú de la moda. Ahora que ya lo conocéis en profundidad, podéis sentir su esencia en dos de sus perfumes: Cardin y Choc.